Comprueba identidad y contacto

Busca aviso legal, razón social, identificación fiscal y un canal de atención verificable. Contrasta esos datos fuera de la propia tienda. Un formulario sin ninguna identidad detrás dificulta ejercer derechos o reclamar.

Comprueba que el dominio, el correo y el nombre empresarial guardan una relación explicable. Pequeñas diferencias tipográficas pueden indicar una copia de otra marca.

Revisa producto, precio y entrega

Fotografías perfectas no son prueba de inventario. Busca si aparecen en muchas tiendas, compara descripciones y revisa plazos. Un catálogo enorme con descuentos extremos y textos contradictorios requiere cautela.

Lee devolución, desistimiento, garantía y gastos antes de pagar. Guarda una copia de la oferta y del pedido.

Elige un pago recuperable

Prefiere tarjetas o plataformas con mecanismos de reclamación adecuados. Evita transferencias, criptomonedas o pagos a particulares cuando esperas contratar con una empresa.

No continúes si cambian el beneficiario, importe o canal bajo presión. Contacta con el vendedor mediante un dato obtenido de forma independiente.

Lista de comprobación

  • Identidad jurídica comprobable
  • Dominio y marca coherentes
  • Condiciones completas y comprensibles
  • Precio plausible
  • Pago con protección al comprador

Preguntas frecuentes

¿El candado HTTPS significa que la tienda es legítima?

No. Solo cifra la conexión con ese dominio; una web fraudulenta también puede tener certificado HTTPS.

¿Muchas reseñas positivas garantizan seguridad?

No. Revisa su detalle, distribución temporal y fuentes independientes, y contrasta siempre la identidad de quien vende.