Empieza por la afirmación concreta
Anota qué necesitas comprobar: pertenencia a un colegio profesional, experiencia en una empresa, autoría de trabajos o existencia de una actividad. Una búsqueda sin objetivo aumenta el riesgo de mezclar datos irrelevantes.
Solicita al propio profesional el nombre completo de trabajo, entidad y referencia verificable. La transparencia directa suele ser más fiable que intentar deducir la identidad mediante coincidencias.
Separa homónimos
Nombre, provincia y profesión ayudan a reducir coincidencias, pero no identifican por sí solos. Compara organización, especialidad, cronología y enlaces cruzados. No unas perfiles únicamente por fotografía o nombre parecido.
Los directorios profesionales oficiales y páginas institucionales tienen más peso que agregadores. Comprueba la fecha y abre siempre la fuente original.
Respeta el límite profesional
No necesitas domicilios personales, familiares, identificadores privados ni contenido obtenido mediante accesos restringidos. Si la comprobación afectará a una contratación o decisión importante, documenta la finalidad y permite corregir errores.
Un informe automatizado debe servir como apoyo. La evaluación final corresponde a una persona que pueda explicar qué fuentes utilizó y por qué son relevantes.
Lista de comprobación
- Definir qué credencial se comprueba
- Usar registros o entidades oficiales
- Separar cuidadosamente homónimos
- Excluir información privada irrelevante
- Permitir revisión y corrección
Preguntas frecuentes
¿Un perfil de LinkedIn confirma una experiencia?
No por sí solo. Es una declaración del usuario que conviene contrastar con la empresa, trabajos publicados u otra fuente independiente.
¿Puedo decidir una contratación solo con una búsqueda?
No es recomendable. Las coincidencias pueden ser incompletas o pertenecer a otra persona; debe existir revisión humana y una finalidad legítima.